Leyendo a Pablo Neruda. Cuando desperté el libro de D. Pablo Neruda todavía estaba allí.

Cuando desperté el libro de poemas de D. Pablo Neruda todavía estaba allí.

Recita D. Pablo Neruda:

 y yo aumento en tus ojos y tu rostro en los míos.

Me gustas cuando tiemblas porque estás como intacta
y me adentro en tus sueños y mi voz te desborda.
Parece que penetren hormigas por tu cuerpo
y parece que el aire te quitase la ropa.
Como todas las rosas con el fuego te turbas,
te sujeta la tierra y mi aroma te agita.
Fiera conmovida, pareces una rosa
y parece que mi tacto entibia tus espinas.
Me gustas si jadeas cuando voy a besarte,
fiera contenida, así como con miedo
y sientes que me acerco y tu corazón late,
déjame derramarte en la boca un infierno.
Déjame que te amague con mi frutal saliva.
Cólera silenciosa, gemido suplicante,
en tu falda entreabierta te abrasas y tiritas,
dejemos nuestros labios húmedos acecharse.
Me gustas cuando tiemblas porque estás como intacta
y yo aumento en tus ojos y tu rostro en los míos.
Parece amordazarte el sudor del silencio
y parece tu cuello desnudar mi mordisco.

D. Pablo Neruda.

 

Gracias D. Pablo Neruda, por deleitarme, deleitarnossw235.jpg