Amistad sincera y viral.

Ya es hora de abrir este libro que se titula:

Me presento.

Sobre todo a los blogs que asiduamente leo, valoro y respeto.

Soy nacida en Madrid, de familia que ha cultivado sus propias tierras con mucho cariño, y donde un empecinado primo agricultor sigue al pie del cañón cultivando las mejores hortalizas y verduras en especial los tomates, que llegan en verano con un aroma a verdor, a cítrica acidez y a campo de toda la vida.

Mi pueblo también es famoso por sus auténticas fresas, que no es lo mismo que el fresón que también se cultiva aquí pero es más pequeño, delicado y aromático.

La cultura también tiene aquí su sello personal, no de un nativo, pero sí enamorado que escribió un concierto, y personalmente, el que a mí más me pone la piel de gallina es el de guitarra española interpretado por Pablo Sainz-Villegas.

Ecetera.

Mi nombre es María Belén.

Tengo estudios terminados en administrativo y cocina. Amo el mundo del vino y planifiqué la ruta del infante Juan Manuel, que un amigo me recomendó, cuando aún sin cumplir los treinta. Por cierto un vallisoletano, de al lado de Quintanilla de Onesimo, para situarnos, le hizo a mí entonces novio quitarse el reloj, y le enseñó a coger y remover el vino, menudo genuino genio (jajaja).

Algunos de los libros de cabecera que tengo son:

Gustavo Adolfo Bécquer,Gloria Fuertes, Neruda, Allende, Francisco Gallardo, Lorca y el polaco Andrez Sapkowski.

He vivido en Londres y me comunicaba con mi por entonces novio con perfumadas cartas que nos mandábamos mutuamente.

He viajado a Egipto. En pleno Ramadán.

Y por supuesto he disfrutado de vacaciones todo lo que hemos podido por España, en especial subrayó Yanes, La ruta del Infante Juan Manuel, Barcelona, Granada y Córdoba.

Y por supuesto las islas Baleares, mi preferida es Menorca que visitamos y revisitamos en especial la cala de Mitjaneta (ahí es donde me hice nudista y a mi marido le quite el reparo).

Las islas Canarias las estamos empezado a conocer, hemos estado en Las Palmas disfrutando con amigos swingers que hicimos en Francia, en Cap, de verdad, fue una casualidad y una alegría encontrarnos así inesperadamente. Respiramos el aire puro de Guadadeyeque y vimos las dunas.

Estuvimos en un Resort solo para Adultos-Swingers e hicimos amigos, sí, una pareja Alemana, nos conquistamos mutuamente, nosotros empleamos nuestras mejores armas, nuestro escueto inglés y nuestra simpatía, nos reímos un montón. El me miraba y se reía y solo me acarició el hombro y sin embargo nos regalaron una botella de buen cava fresquito que degustamos tomando los cuatro, al sol, el día del cumple de Fran, en frente de piscinas y jacuzzis y gente super amable. El simpático y atento alemán (no hay que freguzgar, muy sociables y abiertos) le dijo a mi marido ” relax and enjoy”…, Claro después de que la mirada cómplice de nosotras y el sí de la pícara,tímida e inteligente mujer. Ah, os dejo con la incógnita del enjoy (jajaja). Ahora no se nos olvidará jamás.

Bueno por último pero muy importante, es reseñar que estoy notando un ambiente que me gusta. Pink Panzer Yorch ten los comentarios de Tensión no resuelta… Desnudos; dice que ama las palabras, y yo noto que es así.(espero no se moleste por nombrarle, si no que me lo diga y edito rápidamente).

Vuestro humor viral y camaradería, que en humor viral, también de Pink Panzer Yorch, me sonreí y reí mucho, respetando todos los pareceres y comentarios, aunque sean distintos a los míos.

Y acabando esta presentación, pues dedicarsela a Ivonne Torregosa. Muchisimas gracias por hacerme participe en este espacio tan ameno y recurrente.

Un saludo y un abrazo muy especial para todos los publicadores que miman las letras, la comunicación de los sentidos y sentimientos y que me estáis enseñando poco a poco a expresarme en este mundillo soñador.

María.🍓🍓

España

¿Erótico bollito o erótica panadera-dependienta?

El pasado sábado fui a comprar un pan con masa madre; de los de toda la vida, a una panadería- pastelería. Delante de mí estaba una señora mayor eligiendo unos pastelitos decorados con crema y fruta de naranja, manzana, y fresón; uf, Qué pinta tenían!

También estaba delante de mí otro cliente, un ciclista esbelto, alto, muy bien equipado con su casco y todo, que estaba esperando su turno, cuando sale otra dependienta al mostrador y dice éste; “quiero dos barras de pan integrales y de cereales”, en ese mismo momento el ciclista saca de su mochila un plátano, lo abre hasta la mitad y le da un buen bocado. La dependienta-panadera (muy vivaracha, símpatica y ya veréis más aspectos) le dice:

“¿Le gustaría acompañar el plátano con un bollito?

Yo estaba detrás del ciclista, y no pude ver su cara. Pero hubo unos segundos de silencio. La señora mayor, dice antes de irse; “no querrá por no engordar”. Nadie siguió esta conversación. Se fué la señora de los pastelitos, y nos quedamos las dos dependientas-panaderas, el ciclista , una amiga de las dependientas que estaba sentada en un taburete detrás del ciclista, y yo.

La dependienta volvió a insistir(con cara sonriente):

“¿Quizás, Ud. quiera acompañar el plátano con un bollito?

El ciclista respondió; “no”; simplemente. Pagó y se fue sin decir nada más.

Las dependienta (del bollito) me dice a mí, (con confianza, pues soy habitual de la panadería); ¿Qué quieres?, yo respondo; “dos barras de pan y dos bolsas de magdalenas”.

La joven dependienta le dice a su compañera:

“¿Qué estarías pensando con lo del plátano?

Todas nos miramos y sonreímos pícaramente. Y digo yo; “¡Pues en el plátano de canarias!”.

Y la dependienta (del bollito) dice:

“¡Pues no en el plátano de canarias no, que es muy pequeño!

Y entonces las cuatro mujeres que estábamos allí, nos echamos a reír a carcajadas.

La dependienta (del bollito) respondió “¡Qué malas!”.

Las dos dependientas y la amiga de una de ellas (bueno de las dos) se quedaron riendo en la panadería y yo me marche sonriendo también. Y con una anécdota que le conté inmediatamente a mi marido. (¡Bueno bueno bueno, no os quiero ni contar como acabó todo!).

 

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La bodega de mis ilusiones.

Un día cualquiera, fui con un compañero a un taberna de vinos.

Él me recomendó un vino dulce; lo miramos, lo removimos, lo olimos y sonreímos.

Compartió desde la amistad y con el corazón en la garganta, su pena. Todo empezó con el proyecto que él y su mujer propusieron a un arquitecto; una bodega de vinos.

Él dice;”el destino quiso que los dos amantes sin ningún pudor me quitaran todas mis ilusiones”.

Mi compañero bebió el último sorbo y dijo:
“Ahora me queda un regusto amargo en la boca”.

Yo le digo;”por el vino no, además ahora te queda la cultura del vino y yo”.