¡Te he tenido que pellizcar!; me dices.

Relatándome estos cuentos que me transportan en la góndola del voluptuoso balanceo.

Quiero soñar despierta y deleitarme mirando en tus ojos el mar color turquesa.

Que disfrutaremos de aventuras, que nuestros ojos tendrán mucho que admirar, que nos guiará el Maestro Leonardo.

Pasearemos por caminos de delicadas fragancias de peonias y elegantes lirios.

Hablándome en español en francés en italiano nos transportaremos al siglo de las luces y las sombras, me instruiré con Voltaire y Mozart.

Y terminaré las clases de filosofía con mi querido libre y voluptuoso Giacomo que me galanteará con un poema en soneto y bailaremos al compás de la música barroca.

Luego les ofreceremos un ágape de vinos espirituosos y de viandas a la típica usanza.

Agradeceremos su grata compañía.

Yo les diré: Hasta otra ocasión, ha sido todo un placer y es de agradecer.

 

sw235.jpg

 

 

Leyendo a Pablo Neruda. Cuando desperté el libro de D. Pablo Neruda todavía estaba allí.

Cuando desperté el libro de poemas de D. Pablo Neruda todavía estaba allí.

Recita D. Pablo Neruda:

 y yo aumento en tus ojos y tu rostro en los míos.

Me gustas cuando tiemblas porque estás como intacta
y me adentro en tus sueños y mi voz te desborda.
Parece que penetren hormigas por tu cuerpo
y parece que el aire te quitase la ropa.
Como todas las rosas con el fuego te turbas,
te sujeta la tierra y mi aroma te agita.
Fiera conmovida, pareces una rosa
y parece que mi tacto entibia tus espinas.
Me gustas si jadeas cuando voy a besarte,
fiera contenida, así como con miedo
y sientes que me acerco y tu corazón late,
déjame derramarte en la boca un infierno.
Déjame que te amague con mi frutal saliva.
Cólera silenciosa, gemido suplicante,
en tu falda entreabierta te abrasas y tiritas,
dejemos nuestros labios húmedos acecharse.
Me gustas cuando tiemblas porque estás como intacta
y yo aumento en tus ojos y tu rostro en los míos.
Parece amordazarte el sudor del silencio
y parece tu cuello desnudar mi mordisco.

D. Pablo Neruda.

 

Gracias D. Pablo Neruda, por deleitarme, deleitarnossw235.jpg