¿Te gustaría saber cómo seduje a James Bond?

Yo por entonces era una actriz con mucho trabajo, pero no conocía personalmente a Daniel.

Yo estaba tomando una copa de champán, era sábado noche, y estaba esperando a una amiga single como yo. Yo iba con un vestido ceñido negro, y con una abertura que llegaba casi a la cadera, luciendo mis piernas, que se intuían seductoras gracias a mis zapatos de tacón de Louis Vuitton.

Estaba esperando a mi amiga Eva Green  que me quería presentar a “un tipo muy majo”; según ella.

La música de jazz que escuchaba me tenía absorta en mis pensamientos más lujuriosos.

Cuando estaba a punto de salir a la calle a fumar un cigarrillo, vino Daniel, yo no lo conocía personalmente. Entonces busqué con mis ojos verdes                                    al camarero, pero  en ese momento apareció un caballero con un elegante traje negro, camisa blanca que le quedaba como un guante, pero le confundí con el maitre del Casino. Yo le miré, y con los dedos le dije que viniera, y sí él vino. La verdad es que su mirada seductora me atrajo.

_El me dijo: ¿En qué la puedo ayudar?.

_Yo le miré algo extrañada pero le dije que me hiciera la cuenta.

_El rió simpáticamente y me contestó, no soy el maitre, se ha equivocado soy cliente de este casino-hotel.

_Yo le contesté:¡Qué torpe he sido!, perdone la equivocación.

_El me sonrió y me miró a mis labios, yo le miré a los suyos, y por unos instantes nos quedamos los dos embelesados. Yo sentí mi corazón que latía con la fuerza de un ciclón.

En ese momento apareció Eva, nos miramos todos, y me dijo Eva: “¡Te voy a presentar a Daniel, sí este es el tipo majo que te decía”.

Todos nos echamos a reír, la noche fue muy interesante, inolvidable.

 

blog swingers lifestyle.jpg

María.

Erótica TRAMA.

Te buscamos Trama Local.

Sentimos un flechazo a primera vista.

Nos encontramos con amigos que nos alegraron el corazón.

Conocimos a dos parejas. En el ambiente se respiraba agradables sensaciones afrodisíacas, tal vez.

Bailamos, nos miramos con complicidad los unos con los otros; sublimes.Todos y todas cumplíamos nuestros sensuales deseos.

Las chicas subimos a la planta de Afrodita, todas con tacones altos, pisando cómodamente por una roja y glamourosa alfombra roja. Nosotras seducimos y nos dejábamos seducir, con nuestros encantos; una pícara sonrisa, los pechos se insinuaban erectos y el culito prieto.

Yo llevaba puesto unos ligueros de encaje negros,fetiche de mi pareja y que a las chicas y a los chicos gustaban mirar.

Dejamos atrás unos cómodos y elegantes sofás, para jugar en amplias y cómodas habitaciones, pudiendo interactuar o mirar, quizás sí o quizás no.

Eso sí, estuvimos gimiendo, riendo y pasándolo bien hasta las cinco de la madrugada.

Después nos dijimos; “ya nos veremos, mua mua, guapos”

Ya estamos deseando volver en cuanto podamos tener un hueco en nuestra agenda.

Id allí, os encandilaremos.

 

sw235.jpg