Aquí es donde puedo dar instinto a mis instintos…

¿Habrán probado el café de civeta?

Caminando estoy por este Barrio Rojo que tanto me seduce. Aquí es donde puede dar rienda a mis instintos sexuales que llevo dentro.

Voy a llevar a Les Dames algún regalo. Ya sé, unas orquídeas amarillas y un café de civeta, les enseñaré a prepararlo.

Tengo incluso su tarjeta, las llamaré. Menos mal que no tienen un proxeneta, y además tienen un sitio propio. Ah también llevaré un aceite lubricante especial de Eros, es el que más me gusta, les voy amasar como si se tratara de un pan(y luego nos comeremos unos a otros,sonrisa).

Bueno voy a llamar por teléfono…

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Eran las sanadoras del Alma o Lucifer?

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Qué estaba viendo arder, humear?…

Mezcla de olores corporales y olores a hiervas…

Respiré profundamente un sorbo de aire,

sentí de sopetón aquel olor,

mi ser reaccionó

miré, abrí bien los ojos

qué estaba viendo arder

humear un incienso tal vez?

Allí estaban las dos Señoritas Prostitutas que fumando esperaban verme

y sí eran ellas las que emitían esos efluvios,

mezcla de olores corporales, aromas a hiervas;

Mota me llegó a la trompa.

confusión note, cansado y sentía dolor.

Tal vez eran ellas habitantes de un sueño vivido y

el ritual era gozar en un mundo no real…

De improviso percibí dos aterciopelados roces en la mejilla,

no eran Lucifer,

eran las sanadoras del Alma

me habían reconciliado con mi ser, placiendo como un ardiente volcán y acompañándome prestas en mi despertar…

_ “Merci, le dames”

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¿Dónde había dormido él, qué Barrio era ese, que ilumina con luces rojas, haciéndolas más provocativas, si cabe, a sus sexis inquilinas? Segunda parte de sumiso ahora acepto.

“Cuando se despertó, las prostitutas todavía estaban allí. En el aquiler de la casa de éstas, pequeña, pero coquetamente amueblada con una cama grande vestida con sábanas de seda y cubierta por una manta de pelo de leopardo marrón fuego.

Vitrina transparente iluminada.

¿dónde había dormido él, qué barrio era ese, con tanta muchedumbre, con tanta vida nocturna, con tanto deseado jolgorio?

El es un habitante más, ya. un cliente más, visitará en alguna otra ocasión?… Este Barrio que ilumina con luces rojas y haciéndolas más provocativas, si cabe, a sus sexis y  casi desnudas inquilinas.

Seguirá…

 

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