El rocío, el beso y el abrazo.

Turbulenta noche zarandeó todo mi cuerpo que como un bote como si se tratara de un brioche dí vueltas sobre mí misma. Cuando desperté llegó la calma al amanecer se apaciguó mi ser, me sentí encalma. Abrí el ventanal respiré el rocío y sentí el equilibrio basal . Después de tomar un café aromático y … Continuar leyendo El rocío, el beso y el abrazo.

Libido.

Tu vibrares siento solo con mirarte, nos miraros, nos acercamos, nos abrazamos y nos acaloramos, hasta que mis vibrares sientes igualmente. Me cuentas que has ido a comer hasta saciar el hambre o quizás tu ansiedad, pediste almejas frescas y francesas para mayor colmo, mientras las comías saboreabas en tu mente también, imaginando que además … Continuar leyendo Libido.

La melancolía del otoño.

Son más llevaderas las alegrías, los dolores y pesimismo gracias a ti; Frida Kalho. Te dedico este poema con toda mi admiración: Ella no dejó que el dolor le enturbiara el carácter luchador ella divina era y es hermoso su realista legado, me deleitan tus pinturas y tu estilo rompedor admiro de corazón tu don … Continuar leyendo La melancolía del otoño.

Leyendo a Pablo Neruda. Cuando desperté el libro de D. Pablo Neruda todavía estaba allí.

Cuando desperté el libro de poemas de D. Pablo Neruda todavía estaba allí. Recita D. Pablo Neruda:  y yo aumento en tus ojos y tu rostro en los míos. Me gustas cuando tiemblas porque estás como intacta y me adentro en tus sueños y mi voz te desborda. Parece que penetren hormigas por tu cuerpo … Continuar leyendo Leyendo a Pablo Neruda. Cuando desperté el libro de D. Pablo Neruda todavía estaba allí.