Ella está suspirando por su Gran Escriba.

Los latidos de su corazón se aceleran tiene que deshacerse de su tesoro más ansiado.

Young mí llama al Consejero del Gran Kan para darle lo que era suyo. Le susurra al oído ;”toma Consejero esto es del Gran Kan, sé que lo estabas buscando”.

_¿Sabes que te podría castigar por haber hecho desaparecer el perfume?

_Young mí:”¿No!, soy la consentida del Gran Kan!, también dile que tenga la certeza de que me gustó y disfruté con todo en nuestra cita, y por favor le das esta carta.

_El Consejero calla y exhala.

 

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