Buscando la esencia del erotismo.

Me pediste que te contara alguna historia vivida o soñada…

Era un caluroso atardecer de verano, el dios Baco salió de su morada para caminar, mirar al horizonte, sentir el aliento del mar y encontrar su playa favorita, y ahora me pregunto, ¿por qué tenía que ser tan rocosa, tal vez buscaba entre el fuerte oleaje, encontrar entre esas rocas, entre la espuma del mar a su diosa predilecta? Entonces al atisbar con sus ojos ávidos de hallar a su diosa entre el fuerte oleaje, entre la espuma del mar y entre esos efluvios de buenas sensaciones recordadas pues su mirada se iluminó tanto que la diosa del erotismo, Afrodita se percató y una pleamar mutua de satisfacciones colmaron sus corazones.

Mi diosa griega favorita, Afrodita.

María sueña y te cuenta.

Dunas intactas.

Improvisamos una excursión a la playa, no muy lejos de casa, aunque sí que era una caminata.

Sólo cargábamos con una mochila con lo necesario para pernoctar en un rinconcito.

Todavía me estoy despertando, al alba, a la luz de la luna,

estoy recordando los bonitos sueños de esta noche,

disfrutando con mi chica,

de unos momentos inolvidables,

de placenteros masajes, de cómo mis manos se deslizaban suavemente, como si me resbalase por intactas dunas en la noche, ella respondía con aterciopeladas y decididas manos, recorriendo los caminos sin prisa y haciendo paradas recurrentes, mis brazos la arropaban y ella sorbía rápidamente mi calor.

Oh, ¡lo que te gusta mi calor!,

oh, !lo que que me alimenta tú cálida sonrisa!

María.
Preciosas Dunas de Máspalomas.